Lo que prueba es lo que lo hace útil
Un burofax con acuse de recibo y certificación de texto acredita tres cosas: que usted mandó algo, qué decía exactamente, y que llegó a su destinatario o que este no quiso recogerlo. Ninguna llamada, ningún correo ordinario y ningún WhatsApp acredita las tres a la vez.
Por eso es la herramienta estándar para interrumpir la prescripción, para constituir en mora, para requerir el cumplimiento de un contrato y para dejar constancia antes de resolverlo.
Qué debe decir para que valga
Preguntas frecuentes
¿Y si no lo recoge?
El intento de entrega debidamente documentado tiene valor. Por eso se manda con acuse.
¿Tiene que mandarlo un abogado?
No, pero el contenido es lo que decide si sirve. Un burofax mal redactado puede empeorar la posición.
¿Cuándo es mejor no mandarlo?
Cuando conviene sorprender con una medida cautelar, o cuando la relación comercial vale más que la reclamación. Se piensa antes.
¿Vale el correo electrónico certificado?
Hay servicios con valor probatorio. Depende del caso y de lo que haya que acreditar.