El departamento jurídico que una pyme no tiene
Una empresa grande tiene abogados en plantilla. Una pyme tiene a su gerente, a su gestoría y, cuando algo se tuerce, a un abogado al que llama por primera vez. El problema es que, para entonces, el contrato ya está firmado, la junta ya se celebró mal o el impago ya tiene un año.
La asesoría jurídica de empresa consiste en tener a alguien que conoce su sociedad y al que se le puede preguntar antes. No sustituye a la gestoría, que lleva la contabilidad y los impuestos: se ocupa de lo que tiene consecuencias jurídicas, que es casi todo lo que se firma.
Lo que suele pasar por un abogado de empresa
Iguala mensual o por encargo
Hay dos formas de trabajar con un despacho, y ninguna es mejor en abstracto.
Por encargo, cada asunto se presupuesta por separado: revisar este contrato, preparar aquella reclamación. Es lo razonable si las consultas son esporádicas.
Con una iguala mensual, la empresa paga una cantidad fija y puede consultar de forma continua lo que esté dentro del alcance pactado: revisión de contratos, juntas, dudas del día a día. Tiene una ventaja que no se ve en la factura: como la consulta no se cobra aparte, se pregunta antes, que es cuando preguntar ahorra dinero.
Lo importante en una iguala es que el alcance esté por escrito: qué entra, qué no y qué pasa si un mes se supera. Los pleitos, las operaciones grandes y los asuntos que exigen mucho trabajo suelen ir aparte, con su propio presupuesto. Lo explicamos con más detalle en cuánto cuesta un abogado mercantil.
El calendario que una sociedad no puede olvidar
Por qué el calendario importa más de lo que parece
Ninguna de esas obligaciones parece urgente hasta que se incumple. Sin cuentas depositadas, el Registro Mercantil deja de inscribir casi cualquier cosa de la sociedad, y el día que hay que nombrar un administrador o ampliar capital la operación se para; lo contamos en qué pasa si no se depositan las cuentas anuales. Con pérdidas que no se vigilan, el administrador acaba respondiendo con su patrimonio de deudas de la sociedad, como explicamos en disolución por pérdidas.
Los libros que hay que llevar y cómo se legalizan están en libros obligatorios de una sociedad limitada, y la junta, en cómo convocar la junta general.
Lo que no es asesoría jurídica
Un abogado de empresa no lleva la contabilidad ni presenta los impuestos: eso es de la gestoría o del asesor fiscal, y lo sensato es que hablen entre ellos cuando un asunto toca a los dos. Tampoco es un servicio para resolver un pleito que ya está en marcha a cambio de una cuota: eso es un encargo propio.
Lo que sí hace es que los pleitos sean menos. La mayor parte de los conflictos mercantiles que llegan a juicio empezaron con un papel firmado sin leer o con un plazo que nadie vigiló.
Cuando el asunto es de una de nuestras áreas
Si lo que tiene entre manos es un contrato concreto, un impago o un problema entre socios, cada una de esas áreas tiene su propia web con más detalle. Lo que hacemos en general para empresas está en abogado mercantil para empresas.
Cómo empezamos
Primero conocemos la sociedad: estatutos, socios, administradores, contratos en vigor y lo que está pendiente. Con eso le decimos qué conviene ordenar ya y qué forma de trabajo le encaja, por encargo o con iguala, con el alcance y el precio por escrito. Si quiere que lo hablemos, escríbanos o reserve la primera consulta desde la portada.
Preguntas sobre la asesoría jurídica de empresa
¿Qué incluye una iguala mensual?
Lo que se pacte por escrito. Normalmente, consultas continuas, revisión de contratos y la documentación de juntas. Los pleitos y las operaciones grandes suelen ir aparte.
¿Una iguala obliga a un tiempo mínimo?
Depende de lo que se pacte. Lo razonable es que se pueda revisar el alcance cuando cambian las necesidades de la empresa.
¿Sustituye a mi gestoría?
No. La gestoría lleva contabilidad e impuestos; el abogado, lo que tiene consecuencias jurídicas. Funcionan mejor si hablan entre ellos.
¿Trabajan con empresas de fuera de su ciudad?
Sí. La asesoría de empresa se lleva sobre documentos, correos y llamadas, igual a distancia que en persona.
¿Me sale más caro que llamar solo cuando hay un problema?
Depende de cuánto se consulte. Lo que sí suele salir más caro es llamar cuando el problema ya está encima.
¿Qué necesitan para empezar?
Estatutos, escrituras, las últimas cuentas, los contratos principales y una lista de lo que le preocupa.